30/12/11


Nunca nos hemos parado a pensar en el daño que han hecho todas las películas a la vida, desde las historias más románticas hasta las historias más trágicas. Supongo que no seré el único que cada noche espera una improvisada llamada, un bonito mensaje, un simple ''Déjalo todo y ven conmigo''; que en cada fiesta se imagina que esa será la noche; que cada vez que camina por la Universidad espera chocarse a la vuelta de la esquina con el amor de su vida, el cual se disculpará, recogerá los papeles, me mirará a los ojos y me besará apasionadamente. Por ello, son muy pocas películas las que están basadas en hechos reales, la mayoría, por desgracia, no cuentan historias, sino sueños.



Son tiempos difíciles para los soñadores, siempre lo fueron, pero estamos más que acostumbrados.

28/11/11

Siempre me ha fascinado la facilidad con la que la vida presenta a las personas. Nunca he sido de muchas palabras (para qué mentir) nunca he buscado a ese alguien de la manera más ortodoxa posible y normalmente nunca he decidido quién debía marcharse y quién no.


 Me sigue impresionando ver cómo una simple persona puede irrumpir en tu vida de la manera más extraña posible y cambiar absolutamente todos los rincones de ella e irse de la misma manera, con la misma y misteriosa facilidad. Ahora lo entiendo, hay veces en las que debes marcharte de una vida, volver a descolocarlo todo. Hay veces que sabes que tienes que marcharte de la misma forma en que entraste.







Dicen que, posiblemente, los peores errores de nuestra vida son los que no cometemos, y tienen razón, porque sé que lo que voy a hacer es un error, uno que quiero cometer. Encantado de no haberte conocido.

5/11/11


Nunca he entendido ese odio irracional hacia los Domingos, quizás por ese rencor que tenemos de empezar una nueva semana, quizás por comenzarlo demasiado tarde y, generalmente, acompañado de una zumbante resaca. Quizás por esa estúpida nostalgia que nos surge y nos nubla la mente, quizás por acompañarlo con esas canciones que debieron sonar un Sábado noche, quizás por ver lo monótona que se puede volver una vida o, simplemente, por ver que ya no tenemos a nadie al lado para pasarlo.



Hay algo que siempre me asustó de ti, nunca tuviste miedo a lo que pudiera pasar, ni siquiera a un estúpido Domingo.

21/10/11


¿Alguna vez deseaste una noche sin fin? Mirando con miedo el reloj, aprovechando cada momento al máximo, deseando que se detuviese el Mundo ¿Alguna vez aguantaste la respiración mientras te preguntaste si te sucedería algo mejor que esa noche?



Nunca entenderé esa manía que tengo de inventarme lo que siento, de fingir sentimientos. Hoy ahora, me surge la necesidad de estar con alguien y, la verdad, jamás he sabido cuántas veces lo he necesitado realmente. Creo que nunca sabré quién fue, es o será ese alguien.

10/10/11


Muchas veces me he imaginado mi vida como una película, en la cual el guionista que escribe la historia  es, simplemente, un escritor fracasado, uno de tantos que decidió dirigir mi historia por el peor camino posible; muchas veces me pregunto ¿Por qué tuvo que elegir esa frase para que la dijese en voz alta? ¿Por qué me obligó a pensar demasiado las cosas? ¿Por qué evitó que sonase esa llamada? ¿Por qué decidió que tenía que acabar contigo? 



Nunca he creído en el destino, sin embargo, a veces resulta curioso cómo por extraños motivos y en tan pocos segundos se conectan cada uno de nuestros caminos ¿Y si simplemente hubiera esperado unos minutos más para colocarme los cascos y a elegir una canción? 

2/9/11

Nunca he entendido ese odio irracional hacia la lluvia, supongo que, de siempre, los cielos grises nos han traído más malos que buenos recuerdos. Pasaron cuatro mil días casi sin darme cuenta, y ha llovido, ahora, se me ha agotado el tiempo. Corrimos, corrimos y gritamos alto, muy alto, tanto que acabé por quedarme afónico. Y tú no hablabas. Era mejor así. Siempre se nos dio bien eso del silencio, siempre, nunca supimos hablar de otra forma.



Hasta ahora, el silencio ha sabido responderme a todas esas preguntas que jamás me atreví a formularte.

25/8/11

Hay dos tipos de personas en el mundo, las que adoran la rutina y las que buscan siempre algo nuevo. Las primeras tienen miedo a experimentar cosas distintas, ya sea porque esa nueva idea, una improvisada decisión o esa locura acaben mal; las segundas tienen la suerte de no haber fracasado nunca en cualquier descabellada elección o, simplemente, tienen miedo de ver convertida su vida en algo predecible. Es curioso ver que lo único que une a todas las personas sea, de una u otra forma, creer que pueden predecir todo lo que les va a suceder.


 He de reconocer que me incluyo en el primer grupo de personas, me he cansado de intentos fallidos de escapar de ese cajón al que pertenezco. Me he equivocado muchas veces (¿Alguna vez he dejado de hacerlo?) hasta ese día, ese día cometí un error que pudo marcar el resto de mi vida y me hizo darme cuenta de una cosa: merece la pena equivocarse, merece la pena equivocarse por miles de cosas, merece la pena arriesgarse por algo en lo que crees, que sientes o que de verdad quieres. Equivócate, pero solo por algo por lo que valga la pena arriesgarse.  






¿Nunca te has parado a pensar por qué tenemos esa estúpida costumbre de ver una y otra vez las mismas películas? Puede ser porque nos sintamos identificados con los personajes, porque nos transporten lejos de la realidad y nos permitan soñar o simplemente porque las vimos en un momento determinado de nuestra vida que siempre queremos recordar. Supongo que no nos cansamos de ver esas películas porque conocemos a la perfección el final.

31/7/11


Es curioso que los seres humanos estemos acostumbrados a seguir unas determinadas pautas, a comer de una determinada forma, a hablar como dicen que lo hagas o a no gritar cuando no debes. Jamás se nos ocurriría empezar una historia por el final ¿Por qué? Quizás porque la propia palabra nos asusta. 

Los finales nunca serán felices. Sin embargo, para que algo acabe mal, debe tener un principio mejor; la propia historia en sí, esos momentos siempre recordaremos, ese espacio de tiempo en donde ocurre todo aquello que nos hizo sentirnos vivos, formado por esos besos, esa respiración agitada en la madrugada, esos abrazos, esas noches en las que no solo se contaban estrellas, esa canción que siempre cantabas desafinando justo en esa parte, todos y cada unos de los atardeceres que se reflejaban en sus ojos, esas escapadas bajo la lluvia por la ciudad, ese viaje en coche tan esperado hacia la inmensidad, un simple despertar y verle, esos momentos cuando no solo se enredaban las sábanas, esa primera noche juntos, esa primera película sentados cerca el uno del otro,  esa fiesta juntos en las que os encerrasteis en el baño, ese primer e inesperado beso fugaz, esas conversaciones estúpidas que se alargaban hasta altas horas de la madrugada con ese estúpido miedo a despedirse por no volver a hablaros, esa estúpida ilusión de adolescente, esa estúpida sonrisa cuando su nombre te venía a la cabeza, esa primera mirada y ese primer y torpe saludo.



Deberíamos comenzar las cosas por el final, al fin y al cabo, suele ser lo más amargo de la historia...

25/7/11


Siempre intentamos buscar alguna razón para el porqué de las cosas, por qué suceden de esa manera, por qué suceden justo en ese instante, por qué nos suceden a nosotros y por qué nos suceden justamente con esa persona. Quizás tenemos miedo a aceptar que nuestra vida depende solo del azar o del karma y por ello, no es de extrañar que caigamos en el error de justificar de cualquier manera todo lo que nos pasa, de explicar todas esas peculiares coincidencias que nos envuelven de una forma lógica. No sé si intentaste buscar conmigo una razón para sacar algo en claro, para aclararte. No hubo ninguna razón para estar juntos, aunque confié en que podría encontrarla algún día.



Alguien dijo alguna vez que un ''te odio'' es posiblemente el último ''te quiero'' que le dices a una persona. Quiero que sepas que te odio.

14/7/11

Alguien dijo alguna vez que la vida no era más que un interminable ensayo de una obra que jamás se llegaría a estrenar, sinceramente, creo que es una suerte, podemos repetir cuantas veces queramos esa parte en la que siempre nos equivocamos, en la que se nos olvida el guión, o simplemente no queremos recordarlo; podemos cambiar los personajes en escena, olvidar aquellos que no debieron aparecer nunca, invitar a nuevos a compartir nuestro diálogo, cambiarlo siempre que queramos para rematar cada intervención; podemos también cambiar el tiempo, el lugar y el espacio, cada momento y cada error volverlos a practicar de nuevo hasta que consigamos dominarlos, incluso podemos parar la actuación volviendo a representar esa escena que  nos encanta y ¿por qué no? Volver a equivocarnos  cuanto deseemos.






¿Lo único malo? Solamente tú puedes definir el género de esta obra.

11/7/11


El color morado es sinónimo de fuerza, de resistencia y de fortaleza psíquica y mental, justo como el color de los moretones. Cada uno de ellos demuestra los golpes que hemos recibido y aguantado, muchos, quizá demasiados. Cuando ese golpe es merecido,el significado de ese color se olvida y solo importa la marca que dejan que nos recuerda día a día qué hicimos mal. El problema surge cuando buscamos las hostias, cuando buscamos ese dolor porque, a veces, las heridas gustan como duelen. No siempre duele el golpe en sí, molesta que te hagan ver que has hecho mal las cosas, aun habiendo sido consciente de ello.



En los pulsos juegan dos personas, pierde quien flaquea o se deja ganar. No sé quién de los dos ha llegado a vencer, sé quién se ha llevado el golpe.

4/7/11

Por alguna estúpida razón me siento aquí, un maldito lunes de madrugada, mientras intento darme cuenta y comprender algo tan sencillo como jodidamente enrevesado y con la estúpida esperanza de que, de un momento a otro, surgiera esa ventanita en la esquina inferior del ordenador en la que rezase la frase de ‘’Él acaba de conectarse’’.

¿Nunca te has preguntado cómo o por qué podemos llegar a echar de menos a una persona que, realmente, no conocemos?,  Sigo sin entender por qué cojo cariño tan rápido a las personas, al fin y al cabo, más de la mitad de ellas optan por marcharse inesperadamente y dejarte atrás, a ti y a tu vida descolocada. Llevo varios muchos intentos fallidos en este tipo de juegos y, después de todo, lo verdaderamente cierto es que no hay modo alguno de ganar una sola partida. No es un juego, es un error; ¿A quién voy a querer engañar?

Tengo miedo, tengo miedo de volver a vivir malos momentos, tengo miedo de ilusionarme, tengo miedo de acabar como acabo siempre.


 Voy a ser sincero, no sé qué es lo que me hace pensar que eres perfecto para mí ¿Me ayudarías a descubrirlo?

30/6/11

No, no nos engañemos, jamás vamos a aprender de los errores, siempre los cometeremos repetidas veces, como un círculo vicioso ¿Por qué? Básicamente porque hacer lo correcto nunca ha dado verdadero resultado, nunca nos ha dejado realmente buen sabor de boca.  ¿Qué sería de nuestra vida sin locuras, sin precipitarse o sin gritarle al mundo? Sabemos que el suelo no sabe precisamente bien, pero es infinitamente mejor que insípido sabor de la cobardía.

Creo que en el fondo nos gusta equivocarnos; quizás sea eso o simplemente una excusa para justificar nuestras ilusiones. Las mías no tienen límites; pruebo mil veces lo amargo de ellas y, sin embargo, vuelvo a arrimar mis labios una y otra vez. Algún día me dará por ahogarme, quién sabe. Nunca he sabido nadar en estas aguas ¿Querrías enseñarme?



Ojos verdes, creo que me estoy empezando a equivocar de nuevo.

24/6/11

Es curioso que usemos un método que induce a callar y suprimir el contacto visual, para relacionarnos más fácilmente. Beber no permite articular palabra alguna, hasta cuesta respirar mientras lo hacemos.

Aún así continuamos tragando enormes cantidades de esa sustancia sin pensar en los efectos que nos produce, como si fuese un líquido inerte. A medida que ingerimos más y más vamos percibiendo nuestro alrededor de otra manera, todo va más lento, las personas nos parecen menos hostiles, la música y sonidos de tu alrededor se vuelven más rítmicos, incluso el duro y frío asfalto acaba siendo nuestro mullido cojín particular.



En ese momento el alcohol había anulado mi conciencia, dije ''bienvenido'' al suelo, me desabrochó el pantalón y me dejé llevar.








Ya no me siento orgulloso, pero tampoco me arrepiento.

13/6/11


Esperé demasiado tiempo aquél momento como para haberme rendido tan pronto, no me lo pusiste nada fácil. Me dejaste muy claro que ya no estarías cerca, suficientemente cerca de mí y te has ido. Ha pasado tiempo, poco, pero el necesario para que encontraras a alguien mucho mejor. A veces, te sigo necesitando.

Tenemos la suerte de que nada en la vida es como en las películas, sería una pena que historias tan apasionantes durasen solamente 120 minutos, sin embargo, resulta una verdadera putada que las desgracias no terminen tan pronto. 



4/6/11


Necesito volver a vivir los días, volver a vivir esos días. Volver a sentir, a actuar por impulsos, por puro y libre albedrío. Actuar de forma directa, volver a dejar todo por un sueño y despertar cuando de verdad quiera. 


Necesito correr por las calles de una ciudad sin rumbo fijo, volver a correr mientras me guían, volver a quedarme sin aliento, que me dejen sin él. Necesito gritar y volver a liberarme, que acompañen mi grito y que me vuelvan a liberar. ¿Estarías dispuesto a hacerme ese favor?






2/6/11


Hace tiempo que me hice una promesa, no volvería a empezar con alguien. Tú fuiste la excepción, uno de los motivos por las que se crean algunas de esas promesas, las que deben ser rotas. Podría volver a decirte algo estúpido, como te echo de menos, me sigues encantando como el primer día. Me faltas.

Las tardes grises se marcharon contigo, me encantaban. Supongo que le tengo especial apego a la lluvia porque oculta las lágrimas cada vez que tu recuerdo me vuelve. Ahora que no hace frío, ese que anulaba cualquier sensación, me costará aceptar que vuelvo a sentir y que no estás ¿Sabes? Resulta realmente complicado fingir una sonrisa cuando solo me quedan motivos para llorar.


Dicen que a la tercera va la vencida, yo sigo esperando una segunda oportunidad.

29/5/11

Suficiente no es la palabra, porque para mí nunca fuiste suficiente. Las apariencias siempre engañan, todos las usamos para aparentar lo que no somos, yo especialmente, aunque no hay que olvidar que son nuestros ojos los que nos delatan. Para qué mentir, me encantaron los tuyos, tan extraños, tan únicos, tan diferente. Aunque no nos volvamos a ver, ten claro que siempre te recordaré, esos ojos no se olvidan. Sigo sin creerme que llegaras a ser todo lo que fuiste, pero para mi desgracia ya no me importas. Aún así, espero que te jodas de todas maneras posibles.




Ahora me doy cuenta de que mi único error fue el haber creído todo lo que dijiste, sin mirarte a la cara. Aquél que dijo lo de ''ojos que no ven, corazón que no siente'' era un completo gilipollas.


24/5/11

Habéis sido una diversión para mí , un simple entretenimiento. Terminó toda esta farsa, este juego sin reglas definidas del que obtuvisteis vuestro premio. Intenté medir cada una de mis palabras, tocadas por el dulce aroma de la embriaguez, de la única forma que he sabido hacerlo, mordiéndome la lengua cada noche y ahogando mis penas, borracho de mi propia sangre. 


He decidido que no acabaré desgastado por mis necesidades egoístas, hasta aquí he llegado con vosotros. Prometeré no volver a resucitar este sentimiento, cualquier cambio de opinión, para mí, será ya demasiado tarde. Perdí días, perdí noches y gran parte de mi tiempo. Si aún estáis esperando algo, lo estáis haciendo en vano porque aquí, ya no hay nada para vosotros.





Dicen que los animales no se arrepienten de sus acciones ¿He dicho yo que me arrepienta de las mías?



23/5/11

Solo te pedí una razón, una simple señal para empezar a olvidarte. Escuché cada una de tus excusas, cada una de tus disculpas y aún así continuo sintiendo lo mismo. Me dijiste un ''no'' de todas las maneras posibles y me dio igual, he seguido pensándote como antes. Gracias a ti empecé a creer en el dicho ''nada es imposible'', me pareció increíble haberte podido conocer, como más inverosímil fue para mí el motivo de tu marcha. Sé que nos volveremos a ver, no creo en las casualidades porque éstas, las creamos nosotros. Parece imposible encontrarme tus ojos de nuevo, aunque para mí, eso seguirá siendo un dudoso motivo volver a verte.



 Aún te recuerdo, incluso las estrellas se vieron más brillantes esa noche.

21/5/11

He de considerarme un chico solitario, sentirme acechado por la perpetua melodía del silencio me reconforta. Me gusta la soledad, estar en penumbra alumbrado sólo por la enfermiza luz de mi ordenador. Me incomoda la compañía, mucho. Sentir cerca una respiración ajena me eriza el pelo. Detesto mirar ojos ajenos, el contacto visual muestra tus debilidades, dejan verte desnudo por dentro. Odio sentirme querido, pensar que le importas a alguien limita tu libertad.








Quizás me aterre el miedo a desarrollar fobia a la soledad, fruto de poder querer a una persona.Pero nunca es tarde para empezar a cambiar.

17/5/11


Me muero por verte, a la vez que me muero por volver a verle. Quiero contigo, a la vez que querría que él volviese conmigo. Nunca se me ha dado nada bien la ambigüedad, nunca he sabido querer; menos, cuando existen varias personas a la vez y menos aún cuando, por fin, he sido correspondido. Le veo feliz, feliz por lo poco que le supuse en su vida, feliz por lo poco le ha importado mi pérdida, feliz por haberme sustituido tan rápido. 


Mi vida siempre se ha movido entre suposiciones, vagas conjeturas de las cuáles no he tenido cojones a desmentir, por miedo a obtener la respuesta equivocada. Siempre han acabado mal. Se supone que no le quería, se supone que esto no me iba a doler, se supone que me divertiría, se supone que todo esto saldría bien; se supone que lo que le pasase ahora, no me tendría que importar.

15/5/11

No somos únicos, ni especiales, ni extraños, ni peculiares, señeros, singulares o extravagantes; solos, no somos nada. Estamos compuestos por recuerdos, sexo, imágenes, odio, accidentes, risas, llantos, miedos, gritos, insultos, lágrimas, abrazos, heridas y cicatrices, memorias, errores, rabia, miradas, experiencias, disculpas, palabras, actos, silencios incómodos, afecto, consecuencias, carcajadas, sueños, golpes, besos...




 Se tan ingenuo de creer que puedes depender de la estupidez de los demás y se tan egocéntrico de creer que tu falta afligirá al mundo.
A lo largo de toda mi vida he aprendido que el karma solo perdona a los cabrones, es imparcial y disfruta viéndonos sufrir. Yo ya me estoy cansando de acabar siempre jodido. Voy a poner en práctica todo lo que me enseñó, todo lo que se cayó y todo lo que recibí de él, contigo. No me conoces, nadie me conoce, ni yo mismo. Llevo una máscara, te darás cuenta muy pronto. No sabes realmente dónde te estás metiendo. Ya no pertenezco a nadie, y mucho menos a ti.


Puedo ser jodidamente retorcido. Voy avisando. La pregunta que me desearía saber ahora es ¿me perteneces?

14/5/11

Esta noche, tus ojos tienen un brillo especial, hipnotizan, tanto o más que como suelen hacerlo. No puedo dejarte de mirar y no veo intenciones buenas, nada buenas. Estuve buscando por todas partes algo con lo que entretenerme y has decidido entrar mi juego. ¿A qué esperas entonces? La noche es joven, y como todo joven, muere rápido.

No aguantes hasta que reaccione, corrómpeme como solo tú sabes hacerlo. Ya no quiero resistirme. Esta vez, hasta la campanilla.

13/5/11


Sé perfectamente que no voy a poder olvidarte, también me ha quedado claro que todo esto terminó definitivamente para ti. No te pude decir adiós como realmente hubiese deseado, quizás el último beso de despedida que nos dimos y ese ''ya nos llamaremos'' quede todavía en el aire, no lo descartaré nunca, que te quede claro. 


He llegado a un punto en el que no malgastaré más mi tiempo, un punto en el que he decidido empezar a tener más recuerdos de otra persona que de ti. Voy a compartirlos contigo. Estoy dispuesto a comenzar todo esto cuando quieras. 





La distancia que nos separa es exactamente de dos copas. Empiezas tú.

6/5/11


Puedes ser capaz de engañar a tus amigos, a toda tu familia, a miles de personas, a todas las personas del planeta, pero no te engañes, no puedes mentirte a ti mismo.

Te echo de menos, y no sé por qué pero no consigo olvidarte. Quizás fue esa mirada, esas palabras, ese gesto estúpido que ponías, a lo mejor cuando fruncías el ceño, o simplemente cuando me besaste por primera vez, cuando me abrazaste... No sé que coño hiciste conmigo, pero desde ese día en esa noche, desde esa despedida, no he podido sacarte de mi cabeza ¿la razón? por ahora la desconozco, ni quiero perder el tiempo buscándola, no, no estoy dispuesto a olvidar ni un recuerdo de los pocos momentos que viví contigo, te has quedado grabado aquí, a fuego vivo.





Una vez me dijiste que confiase en ti, que todo iba a salir bien; te creí y ahora, aquí me tienes. Ya no sé cómo decírtelo, y es que cada vez que me vienes a la cabeza se me cortan las palabras, se me eriza el vello, se me dilatan las pupilas, como ese momento, sufro exactamente lo mismo que ese momento, la primera vez que te vi, que venías hacia mí, en una noche fría de Madrid.




4/5/11


Sigo sin entender cómo el ser humano, con tantos años de evolución no ha desarrollado aún algún tipo de defensa al dolor emocional, cualquier herida física, casi cualquiera, tarde o temprano cicatriza; en cambio, ante el daño psicológico somos brutalmente vulnerables. Será que nos gusta sufrir, que nos permite seguir sintiendo que estamos vivos.

Por el contrario, hemos desarrollado un apego al orgullo, a no mostrar ante los demás nuestro dolor, que todo, absolutamente todo, nos está saliendo realmente mal; el orgullo no sirve para nada. No nací con él y es algo que agradezco, quizá por ello empiece a sufrir menos, me estoy acostumbrando a ser el que recibe más hostias. 

Me duele, me duele que hayas aparecido así y que te hayas ido de la misma forma, no sabes cuánto. Fuiste como esas heridas de guerra, fugaz, rápido y certero, muy certero, pequeñas que curan fácilmente por fuera pero siguen abiertas por dentro. Me gustaría que un día de estos, no hoy, ni tampoco mañana, un día cualquiera, de esos que te recuerden a mí, decidas volver; con esa sonrisa tonta que siempre llevabas, con ese no-sé-qué, el cual me hacía estar a gusto, como si te conociese de toda la vida y que hacía que se me olvidasen todos los problemas. Ese día, quiero que vengas, te tumbes a mi lado y que por primera vez decidas estar preparado para formar parte de mi sueño, de esa ilusión que un día comenzaste a escribir. 



Lo siento, pero para tu desgracia no estoy dispuesto a eliminarte de mi vida, no por ahora.

2/5/11

- Me asombras, de verdad, eres sobrenatural. ¿Nunca te han dicho si eras un superhéroe?-.
- ¡Pero qué tontunas dices! Claro que no, ni en los momentos más frikis-.
- Pues deberías creértelo, para mí lo eres, eres capaz de controlar el tiempo. Cuando estoy lejos de ti, todo, absolutamente todo, va mucho más lento. En cambio, aquí contigo, mi tiempo vuela ¿Sabes? por eso nunca llevo reloj cuando quedo contigo, me da miedo mirarlo-.
- Entonces no te convengo, no quiero que por mi culpa pierdas el tiempo de esa manera-.
- Créeme, el único tiempo desperdiciado contigo es en el que no te estoy besando-.


Soy de las personas que creen que las distancias se acortan cada vez que cerramos los ojos, no mucho, solo unos centímetros, pero son unos cuántos centímetros menos que nos separan. ¿Querrías acortar la distancia conmigo?
Nunca entendí el porqué de todo esto, el porqué de mi reacción y menos aún de la tuya. Me he mentido diciendo que no me afectaba; me has jodido y mucho, para qué engañarnos. No sé cuándo se torció todo, pensaba que por fin, algo empezaría a salirme bien (ingenuo de mí). 




Aún así, lo que más odio es que por más que quise, no te dejé las cosas claras. Me da rabia pensar que si vuelves, así, de repente (justamente como apareciste) volveré a caer como lo hice el primer día. Nunca he tenido orgullo, cuando decidas volver (espero que así sea) ya sabrás mi respuesta.


Nos preocupamos demasiado por las espinas de las rosas, y no siempre resulta lo más peligroso de éstas.

1/5/11


Nunca he sido así, mejor dicho, nunca me he considerado así, o eso es lo que quiero hacerme creer. Nunca supe las reglas de este juego y tampoco me di cuenta del momento en que cambiaron las tornas. ¿Por qué he acabado siendo lo que siempre he odiado?, no, no voy a acabar como tú.




Todos somos curiosos, unos más que otros, pero en el fondo curiosos, a veces, demasiado. Todas las vidas son como un libro, con su principio, con su nudo y con su desenlace, y como en todos los libros siempre nos surge la  terrible tentación de adelantar unas cuántas páginas para ver el desarrollo de la historia. 







Y por curiosidad, por esa puta curiosidad acaba todo. En los libros pasa igual, por querer adelantarnos a los hechos, destruimos el misterio de la propia historia, la única y simple diferencia es que en los libros, sencillamente, pasando páginas se puede volver al principio; en la vida no, no se pueden remediar las cosas que pasan. La curiosidad nos acabará matando.

30/4/11





Si no me quieres hoy, puedo esperar hasta la próxima noche.

29/4/11

   

- No puedes ver lo que no hay. Nos hemos divertido juntos, no hay más-. 
- No te creo-. 
- Yo tampoco me creo-.



He de decir que me conoces muy bien para habernos visto tan poco.

27/4/11




Envidio a las aves, el mundo se debe ver mejor desde ahí arriba. Seamos como ellas, volemos a cualquier otra parte.

26/4/11


Nunca he sido de esas personas que actúan por impulsos (a las cuáles envidio), aunque reconozco que todo aquello que hice sin pensar me ha acabado perjudicando de una u otra manera.



Siempre he analizado las cosas detenidamente y de la mayoría de ellas he llevado a cabo muy pocas por miedo a equivocarme, por ello, odio sentirme querido, pensar que le importas a alguien te obliga a pensar las cosas más de dos veces, para no cometer errores.


Sé que esto me va a acabar haciendo mucho daño, aunque dicen que de algo hay que morir y si debo correr ese riesgo, ten claro que lo haré por ti. 

25/4/11


Ahora entiendo a los que decían eso de ''Puto tiempo, puta distancia'', perdería horas y recorrería kilómetros para estar tirado ahí, contigo.


He acabado por admitir que soy de esas personas que cogen cariño con mucha facilidad, quizá por ello me lleve luego tales hostias, de las cuáles, por desgracia, no he aprendido ni aprenderé nada. Sin embargo sigo aquí, volviendo a lo mismo de siempre, hablando con él y con esa estúpida sonrisa en la cara, ¿será este por fin? Aún ni te conozco y siento como si ya formases parte de mi vida; y no, tranquilo, no llegarás a cansarme, tampoco a aburrirme, al contrario, cada vez me estás enganchando más. 


Pensé que por fin te había encontrado, pensé que serías diferente, que todo surgiría de manera distinta, que las cosas comenzarían a encajar, que toda mi vida comenzaría a ordenarse. No fue así, ni sé lo que pasó, todo transcurrió bien, demasiado perfecto para mi gusto. 



En mi vida he llegado a pedir con verdaderas ganas muy pocos deseos, tú has sido uno de ellos. Nunca he creído en ellos, he vivido toda mi vida de ilusiones y una tras otra se han ido esfumado; tú escribiste una de ellas, una de mis ilusiones, la cual se acabó transformando en una antinovela, una historia con un absurdo argumento y un desvaído diálogo. Quizá mi próximo deseo se acabe cumpliendo, creo que pedir que desaparezcas de mi vida no supone algo muy difícil de realizar ¿no?

21/2/11



Ojeras que cortan la mirada; y aquí me hallo, (¡¿Cómo no?!) esperando la dosis a altas horas de la madrugada. No siempre gusta la luz, menos el flash.






#Necesitofiesta.

5/2/11



Recuerda apuntar directamente al corazón la próxima vez.


Voy a romper las ventanas
para que lluevan cristales
ven a romper las ventanas
ven a gritar como antes

2/2/11

  



Sueños violentos de mentes violadas.



1/2/11









Roce. Descubramos horizontes a través de nuestros cinco sentidos, el sexto llegará después. Tu cuerpo contra el mío, desnudos y armados. Te declaro la batalla, ¡lucha! guerra de sensaciones donde sólo quedarán plácidos vencidos . Caricias y mordiscos,dolor y placer. Lenguas sin límite, cuerpos entrelazados en perfecta armonía. 



Sufro, me estremezco, mi cuerpo sobre tus manos. Gotas resbalan por la espalda, jadeos en creciente simultaneidad se a adhieren mi nuca.Catálisis, aceleras mi pulso, avivas mis ganas y precipitas la llegada al abismo.Clímax.




Somos el lado más oscuro de la Luna.