29/5/11

Suficiente no es la palabra, porque para mí nunca fuiste suficiente. Las apariencias siempre engañan, todos las usamos para aparentar lo que no somos, yo especialmente, aunque no hay que olvidar que son nuestros ojos los que nos delatan. Para qué mentir, me encantaron los tuyos, tan extraños, tan únicos, tan diferente. Aunque no nos volvamos a ver, ten claro que siempre te recordaré, esos ojos no se olvidan. Sigo sin creerme que llegaras a ser todo lo que fuiste, pero para mi desgracia ya no me importas. Aún así, espero que te jodas de todas maneras posibles.




Ahora me doy cuenta de que mi único error fue el haber creído todo lo que dijiste, sin mirarte a la cara. Aquél que dijo lo de ''ojos que no ven, corazón que no siente'' era un completo gilipollas.


24/5/11

Habéis sido una diversión para mí , un simple entretenimiento. Terminó toda esta farsa, este juego sin reglas definidas del que obtuvisteis vuestro premio. Intenté medir cada una de mis palabras, tocadas por el dulce aroma de la embriaguez, de la única forma que he sabido hacerlo, mordiéndome la lengua cada noche y ahogando mis penas, borracho de mi propia sangre. 


He decidido que no acabaré desgastado por mis necesidades egoístas, hasta aquí he llegado con vosotros. Prometeré no volver a resucitar este sentimiento, cualquier cambio de opinión, para mí, será ya demasiado tarde. Perdí días, perdí noches y gran parte de mi tiempo. Si aún estáis esperando algo, lo estáis haciendo en vano porque aquí, ya no hay nada para vosotros.





Dicen que los animales no se arrepienten de sus acciones ¿He dicho yo que me arrepienta de las mías?



23/5/11

Solo te pedí una razón, una simple señal para empezar a olvidarte. Escuché cada una de tus excusas, cada una de tus disculpas y aún así continuo sintiendo lo mismo. Me dijiste un ''no'' de todas las maneras posibles y me dio igual, he seguido pensándote como antes. Gracias a ti empecé a creer en el dicho ''nada es imposible'', me pareció increíble haberte podido conocer, como más inverosímil fue para mí el motivo de tu marcha. Sé que nos volveremos a ver, no creo en las casualidades porque éstas, las creamos nosotros. Parece imposible encontrarme tus ojos de nuevo, aunque para mí, eso seguirá siendo un dudoso motivo volver a verte.



 Aún te recuerdo, incluso las estrellas se vieron más brillantes esa noche.

21/5/11

He de considerarme un chico solitario, sentirme acechado por la perpetua melodía del silencio me reconforta. Me gusta la soledad, estar en penumbra alumbrado sólo por la enfermiza luz de mi ordenador. Me incomoda la compañía, mucho. Sentir cerca una respiración ajena me eriza el pelo. Detesto mirar ojos ajenos, el contacto visual muestra tus debilidades, dejan verte desnudo por dentro. Odio sentirme querido, pensar que le importas a alguien limita tu libertad.








Quizás me aterre el miedo a desarrollar fobia a la soledad, fruto de poder querer a una persona.Pero nunca es tarde para empezar a cambiar.

17/5/11


Me muero por verte, a la vez que me muero por volver a verle. Quiero contigo, a la vez que querría que él volviese conmigo. Nunca se me ha dado nada bien la ambigüedad, nunca he sabido querer; menos, cuando existen varias personas a la vez y menos aún cuando, por fin, he sido correspondido. Le veo feliz, feliz por lo poco que le supuse en su vida, feliz por lo poco le ha importado mi pérdida, feliz por haberme sustituido tan rápido. 


Mi vida siempre se ha movido entre suposiciones, vagas conjeturas de las cuáles no he tenido cojones a desmentir, por miedo a obtener la respuesta equivocada. Siempre han acabado mal. Se supone que no le quería, se supone que esto no me iba a doler, se supone que me divertiría, se supone que todo esto saldría bien; se supone que lo que le pasase ahora, no me tendría que importar.

15/5/11

No somos únicos, ni especiales, ni extraños, ni peculiares, señeros, singulares o extravagantes; solos, no somos nada. Estamos compuestos por recuerdos, sexo, imágenes, odio, accidentes, risas, llantos, miedos, gritos, insultos, lágrimas, abrazos, heridas y cicatrices, memorias, errores, rabia, miradas, experiencias, disculpas, palabras, actos, silencios incómodos, afecto, consecuencias, carcajadas, sueños, golpes, besos...




 Se tan ingenuo de creer que puedes depender de la estupidez de los demás y se tan egocéntrico de creer que tu falta afligirá al mundo.
A lo largo de toda mi vida he aprendido que el karma solo perdona a los cabrones, es imparcial y disfruta viéndonos sufrir. Yo ya me estoy cansando de acabar siempre jodido. Voy a poner en práctica todo lo que me enseñó, todo lo que se cayó y todo lo que recibí de él, contigo. No me conoces, nadie me conoce, ni yo mismo. Llevo una máscara, te darás cuenta muy pronto. No sabes realmente dónde te estás metiendo. Ya no pertenezco a nadie, y mucho menos a ti.


Puedo ser jodidamente retorcido. Voy avisando. La pregunta que me desearía saber ahora es ¿me perteneces?

14/5/11

Esta noche, tus ojos tienen un brillo especial, hipnotizan, tanto o más que como suelen hacerlo. No puedo dejarte de mirar y no veo intenciones buenas, nada buenas. Estuve buscando por todas partes algo con lo que entretenerme y has decidido entrar mi juego. ¿A qué esperas entonces? La noche es joven, y como todo joven, muere rápido.

No aguantes hasta que reaccione, corrómpeme como solo tú sabes hacerlo. Ya no quiero resistirme. Esta vez, hasta la campanilla.

13/5/11


Sé perfectamente que no voy a poder olvidarte, también me ha quedado claro que todo esto terminó definitivamente para ti. No te pude decir adiós como realmente hubiese deseado, quizás el último beso de despedida que nos dimos y ese ''ya nos llamaremos'' quede todavía en el aire, no lo descartaré nunca, que te quede claro. 


He llegado a un punto en el que no malgastaré más mi tiempo, un punto en el que he decidido empezar a tener más recuerdos de otra persona que de ti. Voy a compartirlos contigo. Estoy dispuesto a comenzar todo esto cuando quieras. 





La distancia que nos separa es exactamente de dos copas. Empiezas tú.

6/5/11


Puedes ser capaz de engañar a tus amigos, a toda tu familia, a miles de personas, a todas las personas del planeta, pero no te engañes, no puedes mentirte a ti mismo.

Te echo de menos, y no sé por qué pero no consigo olvidarte. Quizás fue esa mirada, esas palabras, ese gesto estúpido que ponías, a lo mejor cuando fruncías el ceño, o simplemente cuando me besaste por primera vez, cuando me abrazaste... No sé que coño hiciste conmigo, pero desde ese día en esa noche, desde esa despedida, no he podido sacarte de mi cabeza ¿la razón? por ahora la desconozco, ni quiero perder el tiempo buscándola, no, no estoy dispuesto a olvidar ni un recuerdo de los pocos momentos que viví contigo, te has quedado grabado aquí, a fuego vivo.





Una vez me dijiste que confiase en ti, que todo iba a salir bien; te creí y ahora, aquí me tienes. Ya no sé cómo decírtelo, y es que cada vez que me vienes a la cabeza se me cortan las palabras, se me eriza el vello, se me dilatan las pupilas, como ese momento, sufro exactamente lo mismo que ese momento, la primera vez que te vi, que venías hacia mí, en una noche fría de Madrid.




4/5/11


Sigo sin entender cómo el ser humano, con tantos años de evolución no ha desarrollado aún algún tipo de defensa al dolor emocional, cualquier herida física, casi cualquiera, tarde o temprano cicatriza; en cambio, ante el daño psicológico somos brutalmente vulnerables. Será que nos gusta sufrir, que nos permite seguir sintiendo que estamos vivos.

Por el contrario, hemos desarrollado un apego al orgullo, a no mostrar ante los demás nuestro dolor, que todo, absolutamente todo, nos está saliendo realmente mal; el orgullo no sirve para nada. No nací con él y es algo que agradezco, quizá por ello empiece a sufrir menos, me estoy acostumbrando a ser el que recibe más hostias. 

Me duele, me duele que hayas aparecido así y que te hayas ido de la misma forma, no sabes cuánto. Fuiste como esas heridas de guerra, fugaz, rápido y certero, muy certero, pequeñas que curan fácilmente por fuera pero siguen abiertas por dentro. Me gustaría que un día de estos, no hoy, ni tampoco mañana, un día cualquiera, de esos que te recuerden a mí, decidas volver; con esa sonrisa tonta que siempre llevabas, con ese no-sé-qué, el cual me hacía estar a gusto, como si te conociese de toda la vida y que hacía que se me olvidasen todos los problemas. Ese día, quiero que vengas, te tumbes a mi lado y que por primera vez decidas estar preparado para formar parte de mi sueño, de esa ilusión que un día comenzaste a escribir. 



Lo siento, pero para tu desgracia no estoy dispuesto a eliminarte de mi vida, no por ahora.

2/5/11

- Me asombras, de verdad, eres sobrenatural. ¿Nunca te han dicho si eras un superhéroe?-.
- ¡Pero qué tontunas dices! Claro que no, ni en los momentos más frikis-.
- Pues deberías creértelo, para mí lo eres, eres capaz de controlar el tiempo. Cuando estoy lejos de ti, todo, absolutamente todo, va mucho más lento. En cambio, aquí contigo, mi tiempo vuela ¿Sabes? por eso nunca llevo reloj cuando quedo contigo, me da miedo mirarlo-.
- Entonces no te convengo, no quiero que por mi culpa pierdas el tiempo de esa manera-.
- Créeme, el único tiempo desperdiciado contigo es en el que no te estoy besando-.


Soy de las personas que creen que las distancias se acortan cada vez que cerramos los ojos, no mucho, solo unos centímetros, pero son unos cuántos centímetros menos que nos separan. ¿Querrías acortar la distancia conmigo?
Nunca entendí el porqué de todo esto, el porqué de mi reacción y menos aún de la tuya. Me he mentido diciendo que no me afectaba; me has jodido y mucho, para qué engañarnos. No sé cuándo se torció todo, pensaba que por fin, algo empezaría a salirme bien (ingenuo de mí). 




Aún así, lo que más odio es que por más que quise, no te dejé las cosas claras. Me da rabia pensar que si vuelves, así, de repente (justamente como apareciste) volveré a caer como lo hice el primer día. Nunca he tenido orgullo, cuando decidas volver (espero que así sea) ya sabrás mi respuesta.


Nos preocupamos demasiado por las espinas de las rosas, y no siempre resulta lo más peligroso de éstas.

1/5/11


Nunca he sido así, mejor dicho, nunca me he considerado así, o eso es lo que quiero hacerme creer. Nunca supe las reglas de este juego y tampoco me di cuenta del momento en que cambiaron las tornas. ¿Por qué he acabado siendo lo que siempre he odiado?, no, no voy a acabar como tú.




Todos somos curiosos, unos más que otros, pero en el fondo curiosos, a veces, demasiado. Todas las vidas son como un libro, con su principio, con su nudo y con su desenlace, y como en todos los libros siempre nos surge la  terrible tentación de adelantar unas cuántas páginas para ver el desarrollo de la historia. 







Y por curiosidad, por esa puta curiosidad acaba todo. En los libros pasa igual, por querer adelantarnos a los hechos, destruimos el misterio de la propia historia, la única y simple diferencia es que en los libros, sencillamente, pasando páginas se puede volver al principio; en la vida no, no se pueden remediar las cosas que pasan. La curiosidad nos acabará matando.