30/6/11

No, no nos engañemos, jamás vamos a aprender de los errores, siempre los cometeremos repetidas veces, como un círculo vicioso ¿Por qué? Básicamente porque hacer lo correcto nunca ha dado verdadero resultado, nunca nos ha dejado realmente buen sabor de boca.  ¿Qué sería de nuestra vida sin locuras, sin precipitarse o sin gritarle al mundo? Sabemos que el suelo no sabe precisamente bien, pero es infinitamente mejor que insípido sabor de la cobardía.

Creo que en el fondo nos gusta equivocarnos; quizás sea eso o simplemente una excusa para justificar nuestras ilusiones. Las mías no tienen límites; pruebo mil veces lo amargo de ellas y, sin embargo, vuelvo a arrimar mis labios una y otra vez. Algún día me dará por ahogarme, quién sabe. Nunca he sabido nadar en estas aguas ¿Querrías enseñarme?



Ojos verdes, creo que me estoy empezando a equivocar de nuevo.

24/6/11

Es curioso que usemos un método que induce a callar y suprimir el contacto visual, para relacionarnos más fácilmente. Beber no permite articular palabra alguna, hasta cuesta respirar mientras lo hacemos.

Aún así continuamos tragando enormes cantidades de esa sustancia sin pensar en los efectos que nos produce, como si fuese un líquido inerte. A medida que ingerimos más y más vamos percibiendo nuestro alrededor de otra manera, todo va más lento, las personas nos parecen menos hostiles, la música y sonidos de tu alrededor se vuelven más rítmicos, incluso el duro y frío asfalto acaba siendo nuestro mullido cojín particular.



En ese momento el alcohol había anulado mi conciencia, dije ''bienvenido'' al suelo, me desabrochó el pantalón y me dejé llevar.








Ya no me siento orgulloso, pero tampoco me arrepiento.

13/6/11


Esperé demasiado tiempo aquél momento como para haberme rendido tan pronto, no me lo pusiste nada fácil. Me dejaste muy claro que ya no estarías cerca, suficientemente cerca de mí y te has ido. Ha pasado tiempo, poco, pero el necesario para que encontraras a alguien mucho mejor. A veces, te sigo necesitando.

Tenemos la suerte de que nada en la vida es como en las películas, sería una pena que historias tan apasionantes durasen solamente 120 minutos, sin embargo, resulta una verdadera putada que las desgracias no terminen tan pronto. 



4/6/11


Necesito volver a vivir los días, volver a vivir esos días. Volver a sentir, a actuar por impulsos, por puro y libre albedrío. Actuar de forma directa, volver a dejar todo por un sueño y despertar cuando de verdad quiera. 


Necesito correr por las calles de una ciudad sin rumbo fijo, volver a correr mientras me guían, volver a quedarme sin aliento, que me dejen sin él. Necesito gritar y volver a liberarme, que acompañen mi grito y que me vuelvan a liberar. ¿Estarías dispuesto a hacerme ese favor?






2/6/11


Hace tiempo que me hice una promesa, no volvería a empezar con alguien. Tú fuiste la excepción, uno de los motivos por las que se crean algunas de esas promesas, las que deben ser rotas. Podría volver a decirte algo estúpido, como te echo de menos, me sigues encantando como el primer día. Me faltas.

Las tardes grises se marcharon contigo, me encantaban. Supongo que le tengo especial apego a la lluvia porque oculta las lágrimas cada vez que tu recuerdo me vuelve. Ahora que no hace frío, ese que anulaba cualquier sensación, me costará aceptar que vuelvo a sentir y que no estás ¿Sabes? Resulta realmente complicado fingir una sonrisa cuando solo me quedan motivos para llorar.


Dicen que a la tercera va la vencida, yo sigo esperando una segunda oportunidad.