4/7/11

Por alguna estúpida razón me siento aquí, un maldito lunes de madrugada, mientras intento darme cuenta y comprender algo tan sencillo como jodidamente enrevesado y con la estúpida esperanza de que, de un momento a otro, surgiera esa ventanita en la esquina inferior del ordenador en la que rezase la frase de ‘’Él acaba de conectarse’’.

¿Nunca te has preguntado cómo o por qué podemos llegar a echar de menos a una persona que, realmente, no conocemos?,  Sigo sin entender por qué cojo cariño tan rápido a las personas, al fin y al cabo, más de la mitad de ellas optan por marcharse inesperadamente y dejarte atrás, a ti y a tu vida descolocada. Llevo varios muchos intentos fallidos en este tipo de juegos y, después de todo, lo verdaderamente cierto es que no hay modo alguno de ganar una sola partida. No es un juego, es un error; ¿A quién voy a querer engañar?

Tengo miedo, tengo miedo de volver a vivir malos momentos, tengo miedo de ilusionarme, tengo miedo de acabar como acabo siempre.


 Voy a ser sincero, no sé qué es lo que me hace pensar que eres perfecto para mí ¿Me ayudarías a descubrirlo?

3 comentarios:

  1. Cuando se marchan varios días estoy triste, pero luego me doy cuenta que aunque han estado un tiempo en mi vida, me han ayudado, y de algún modo me han querido. Y aunque ya no estén a mi lado, yo les voy a seguir queriendo.

    ResponderEliminar
  2. Muy buena entrada. A mí me pasa prácticamente lo mismo durante este último año. Pero creo que la ilusión y la alegría que se tiene durante los poquitos espacios de tiempo en los que piensas que podría pasar algo merecen la pena.
    Aún así, no te tortures tanto, intenta ser feliz aunque tengas siempre esa sombra. :)

    ResponderEliminar