12/4/12

Jamás entenderé esa obsesión que tienen todas las personas por querer vivir un romance de esos ''de película''. Resulta bastante deprimente saber que una historia tan intensa la vivirás siguiendo un guión, sin poder improvisar, sabiendo todas y cada una de las contestaciones, de los gestos, de los besos, de las repuestas y de las etapas que atravesarás: el violento y torpe comienzo, los tórridos primeros días, el bache que os separará durante un tiempo en el que se escuchará de fondo una lánguida melodía para sensibilizar al espectador y el reencuentro inolvidable con esa archiconocida secuencia en la que se miran a los ojos y se dicen verdades... 

No voy a negar que más de una vez deseé que todo sucediera así y  acabé por interpretar una de esas patéticas escenas improvisadas de la vida llena de errores, terceras personas, frases a medias, verdades y mentiras; y así terminamos por representar un típico final en el que intentamos decírnoslo todo pero sin levantar la vista del suelo.





No mirar a los ojos no es mentir, es no tener valor para hacer ver que estás diciendo una verdad.

3 comentarios:

  1. Me gustan mas los momentos sorpresa, lo improvisado. Es mas divertido

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  2. Si que es verdad que muchos ansiamos momentos de pelicula, vivencias hollywoodienses y amores eternos. Pero nunca me habia percatado de la superficialidad que los envuelve. Gracias :)

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  3. Creo que queremos momentos de película porque sabemos que van a acabar bien y eso es lo que queremos con nuestras relaciones. De todas maneras yo personalmente siempre he preferido improvisar.

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