12/6/12

Jamás entenderé a esas personas que logran vivir sincerándose. Hasta ahora decir la verdad no me ha traído más que problemas. Nunca nos hemos parado a pensar lo feliz que puede llegar a resultarnos la ficción, al fin y al cabo, así conseguimos vivir lo que realmente queremos vivir. Dicen que repitiendo una mentira muchas veces, al final, terminamos por creérnosla. Será por eso que solemos gritar tan a la ligera "te quiero".



Supongo que nunca he sabido fingir lo suficiente.