12/6/12

Jamás entenderé a esas personas que logran vivir sincerándose. Hasta ahora decir la verdad no me ha traído más que problemas. Nunca nos hemos parado a pensar lo feliz que puede llegar a resultarnos la ficción, al fin y al cabo, así conseguimos vivir lo que realmente queremos vivir. Dicen que repitiendo una mentira muchas veces, al final, terminamos por creérnosla. Será por eso que solemos gritar tan a la ligera "te quiero".



Supongo que nunca he sabido fingir lo suficiente.

5 comentarios:

  1. Te has fijado en que siempre empiezas las entradas (90%) con un adverbio de tiempo, concretamente "siempre" o "nunca"(entre otros)?? Acabo de tropezar con este blog y echando un vistazo rápido uno enseguida se da cuenta. Háztelo mirar.

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  2. ¿Y has sido capaz de descubrirlo tu solo? Quizás es que simplemente tenga la manía de empezar todas las entradas igual.

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  3. Es cierto, ser sincero no siempre es lo mejor, trae problemas, enfados tontos...

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  4. Literariamente no aporta gran riqueza, aunque si la intención es anafórica (o simplemente hay intención a secas) podrías enfatizarla más y/o mejor. Opinión de servidora. Hacérselo mirar, aunque sea por los propios ojos y con un poco de perspectiva, así como entrecerrándolos, no va a sobrar.

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  5. Es cierto que la verdad trae problemas pero es mejor vivir una realidad que una ficción, porque al final la ficción nunca supera a la realidad... ademas un castillo echo con naipes es mas fácil que el viento lo destruya... Sé sincero, es lo mejor :)

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