12/10/12


Tendemos a revivir solamente las cosas malas que nos pasan, a no dejar de recordar todas aquellas tonterías que cometimos y que nos marcaron a fuego un error que nos empeñamos en no dejar de mirar. Supongo que tendemos a olvidar todas esas pequeñas cosas buenas que nos suceden por  nuestra ingenuidad de creer que deberán venir más y mejores, otras que merecerá más la pena guardar. 

Alguien me dijo una vez “Si eres capaz de expresarlo con palabras, es que realmente no lo has llegado a sentir nunca”, por ello, no se nos debería  pasar por la cabeza el intentar explicar esa estúpida felicidad que sin venir a cuento te alegra, como poco, unos segundos del día.